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Cocina eficiente: Ahorra energía entre fogones

José María Vega
Asesor Energético
Act. 20/03/2026
5 min lectura
Como ahorrar en casa

¿Cómo ahorrar energía al cocinar en casa?

Para ahorrar energía al cocinar, apaga el horno y la vitrocerámica antes de terminar para aprovechar el calor residual, usa el microondas en lugar del horno para gastar un 60% menos, tapa las ollas para hervir más rápido y evita meter comida caliente en la nevera.

La cocina es uno de los lugares de la casa donde más energía consumimos, ya que concentra los electrodomésticos de mayor potencia. Cambiar la forma en la que preparamos nuestros alimentos puede suponer un alivio importante para tu bolsillo.

  1. Aprovecha el calor residual: Al cocinar en vitrocerámica o en el horno, apaga el fuego unos minutos antes de terminar. El calor acumulado en la superficie o en el interior será suficiente para finalizar la cocción de los alimentos sin gastar electricidad extra.
  2. El microondas es tu aliado: Siempre que sea posible, opta por el microondas en lugar del horno tradicional. Calentar o cocinar en él consume hasta un 60% menos de energía y reduce drásticamente los tiempos de preparación.
  3. Optimiza el uso de la nevera: Evita abrir la puerta del frigorífico constantemente para no perder el frío. Además, nunca introduzcas alimentos que aún estén calientes, ya que el motor tendrá que hacer un sobreesfuerzo enorme (y consumir mucha más luz) para volver a estabilizar la temperatura interior.
  4. Usa siempre la tapa: Parece un detalle menor, pero poner la tapa a las ollas y sartenes cuando hierve agua o se cocina un guiso evita que el calor se escape, reduciendo el tiempo de cocción casi a la mitad.


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Preguntas Frecuentes

Sí, el microondas es mucho más eficiente porque calienta directamente las moléculas de agua de los alimentos y no el aire a su alrededor, lo que permite ahorrar hasta un 60% de energía.

Lo ideal para equilibrar la conservación segura de los alimentos y el ahorro energético es mantener el frigorífico a 5°C y el congelador a -18°C.

Totalmente. Al tapar la olla retienes el vapor y el calor, haciendo que el agua hierva más rápido y reduciendo el tiempo que el fuego o la vitrocerámica necesitan estar encendidos.

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